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HERNIA DE DISCO INTERVERTEBRAL EN CANINOS

Fecha de Publicación: Marzo de 2008

Autor: Andrés Alvarez

Los trastornos de la columna vertebral son frecuentes de encontrar principalmente en el perro y más raramente en el gato.

Para entender un poco las afecciones de la columna vertebral debemos conocer someramente como está formada y la función de las distintas partes que la componen. La figura 1 nos muestra un dibujo sumamente ejemplificador.

Figura 1:

1-vertebra;
2-médula espinal;
3- disco intervertebral sano;
4- hernia discal de perro grande;
5- nervio;
6-hernia discal de perro chico;
7- núcleo pulposo.

Las vértebras sumadas entre si forman un canal que alberga y protege una estructura muy delicada, la medula espinal. La columna vertebral tiene movimientos en todas las direcciones ya que las vértebras no están soldadas entre si, sino que están articuladas. Entre cada vértebra asienta una formación llamada disco intervertebral, con características tales que tiene la capacidad de amortiguar los impactos que recibe la columna durante la actividad física.

Finalmente la estructura más importante, la médula espinal, es una prolongación del cerebro y, semejante a un cable con millones de conductores, lleva la información desde la cabeza a todo el cuerpo. Cuando por alguna razón, la médula se comprime o se daña, hay una interferencia en la transmisión de los impulsos nerviosos, y resulta dificultoso o imposible que los músculos respondan a las órdenes del cerebro. Esto hace que nuestro paciente tenga dificultades para caminar o peor no lo pueda hacer.

Las afecciones que producen trastornos en la médula espinal pueden estar originadas en la misma médula (tumores, afecciones degenerativas) o más frecuentemente ser secundarias a enfermedades de la columna vertebral (Fracturas, hernias de disco, tumores)

Tal vez la patología no traumática más frecuente de ver en nuestras mascotas sea la hernia de disco. Suele ser distinta la hernia de disco que se presenta en caninos grandes y caninos medianos o pequeños.

Los caninos de razas grandes, la mayor parte de la veces, sufren una hernia de disco de aparición paulatina ( Hansen Tipo II) (fig.1 Nº4), donde el disco se va deformando y protruyendo lentamente. Esto se traduce clínicamente al principio en dificultades motoras leves como ser arrastrar una pata, dar un salto y caerse de trompa, perder la estabilidad al girar, inclusive renguear de una mano. En la medida que la médula es comprimida las dificultades para moverse (paresia) se incrementan hasta llegar en algún momento a la imposibilidad ambulatoria de las patas traseras o de las 4 patas según donde asiente la lesión (parálisis). Es muy común ver Ovejeros Alemanes moverse con las manos y arrastrando las patas. Este cuadro, frecuentemente es confundido con Displasia de Cadera, que si bien puede coexistir, jamás por más severa que fuera dejará a un animal sin caminar. (video1).



Video 1 - Signología de Compresión Medular

En los caninos de razas chicas y medianas las hernias de discos suelen ser de aparición brusca. Las pacientes más frecuentemente afectadas son los Dachshund, Beagle, Pequines, Cocker Spaniel y mestizos de estos. El cuadro de parálisis se instaura rápidamente, aunque a veces es precedido por renguera de una pata, encorvamiento y decaimiento. Son muy dolorosas y es urgente instaurar un tratamiento. Si el paciente no responde en 24 horas al tratamiento médico deberá ser operado inmediatamente.

Cuando se decide realizar una cirugía de hernia de disco ya sea en razas grandes o pequeñas se debe localizar exactamente donde esta la lesión. Para ello se recurre al auxilio de la resonancia magnética o la mielografía.

Figuras 2 y 3.


Fig.2 Mielografía Fig.3 Resonancia Magnética

Nótese la compresión de la médula (flecha negra) causada por la hernia.


La médula normal es señalada por la flecha roja.

En las hernias de discos abruptas, principalmente en razas chicas y medianas, la cirugía puede dar muy buenos resultados si el paciente todavía siente sus patas. Cuando se pierde la sensibilidad los resultados no son tan buenos, pudiendo quedar el perrito, definitivamente paralítico.

En la cirugía el profesional aborda la médula por una ventana abierta en la vértebra correspondiente y extrae el material discal con suma delicadeza. Una vez descomprimida, la médula espinal deberá curarse sola, proceso que puede demorar hasta 2 y 3 meses. Si el daño fue severo la recuperación no será completa. Fotos 4 y 5.


Foto 4 y 5: médula (flecha blanca) apretada por el disco herniado (flecha negra).

Note la médula libre luego de extraer todo el material discal. Aparece una raíz nerviosa (Flecha verde)





Luego de la cirugía descompresiva podemos acelerar el proceso de recuperación aplicando métodos fisiokinesioterápicos.

En las razas grandes, si bien es posible la cirugía, la médula una vez descomprimida puede tardar mucho tiempo en recuperarse. Además es frecuente en estos pacientes la presencia de varias hernias lo que hace más sombrío el pronóstico. En general se manejan en forma conservadora a través de la medicación y la fisioterapia.
 


M.V. Andrés Alvarez
Miembro Iniciador de la Especialidad en Cirugía de Pequeños Animales. U.B.A.
Cirujano Jefe del Hospital Escuela de Pequeños Animales. U.B.A.
Director de la Clínica de Derivaciones Quirúrgicas De.Qui.Vet
Tel. 011-
4763-7911
 

 

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